Técnicas y Terapias Naturales: Todas se potencian en el agua


Técnicas y Terapias Naturales

El agua posee propiedades únicas para la rehabilitación, favorece la relajación, mitiga el dolor y aumenta la tolerancia al ejercicio.

Hay documentos que demuestran el conocimiento y la utilización de la hidroterapia por los antiguos pueblos chinos, pero su uso propiamente dicho solamente se difundió a partir del siglo XIX, cuando el pastor protestante Sebastián Kneipp la sistematizó como elemento terapéutico. La hidroterapia o la utilización del agua como agente curativo es el tratamiento de todo el cuerpo o de algunas de sus partes con agua a diferentes temperaturas. Desde hace años hasta la actualidad, el trabajo dentro del agua está cobrando importancia en el campo de la fisioterapia y la rehabilitación, mejorando los resultados que hasta ahora se obtenían con la fisioterapia realizada fuera del agua. La terapia acuática es la combinación de la hidrocinesiterapia (técnica que engloba ejercicios físicos en el agua) y terapias físicas convencionales. Los factores físicos de flotación, viscosidad, densidad, presión hidrostática y temperatura del agua, de los que se benefician las terapias acuáticas y que no pueden ser utilizados por otras terapias, hacen que posea unas propiedades únicas para la rehabilitación. Favorecen la relajación, mitigan el dolor, disminuyen la defensa muscular, aumentan la circulación y, como ventaja más importante aún, aumentan la tolerancia al ejercicio. Un beneficio agregado de estas prácticas es que implican el uso del cuerpo entero y no sólo de la parte afectada, reforzando así la unidad del organismo. Las técnicas acuáticas resultan beneficios para trabajar todo el cuerpo. Actualmente este tipo de técnicas son muy utilizadas para incrementar la flexibilidad, ya que mejoran la capacidad de resistencia aeróbica, el tono muscular, la coordinación, el control de la postura y las técnicas de movimiento.