La salud de tu piel: Beneficios Minerales.


La salud de tu piel: Beneficios Minerales.

Dentro del mundo aparentemente frívolo está latente el eterno deseo del hombre para vencer y contrarrestar cuanto sea posible el envejecimiento, tratando la piel, ya que esta refleja la salud general de la persona.

La búsqueda cosmética se avala con los descubrimientos científicos siempre a la vanguardia de la tecnología más avanzada. Estos nos lleva a un modo distinto de hacer y entender la cosmética. Para conseguir una gran calidad en los productos cosméticos recurrimos fundamentalmente a las materias primas naturales. Los seres vivos, ya sean animales o plantas, necesitan trece elementos minerales para poder vivir: Oxígeno, Hidrógeno, Carbono, Nitrógeno, Calcio, Potasio, Sodio, Magnesio, Azufre, Cloro, Fósforo, Silíceo y Hierro. Junto a estos, son necesarios numerosos elementos minerales contenidos en menor cantidad y que tienen un importante papel como los catalizadores, que intervienen en infinidad de reacciones químicas de nuestro cuerpo. Normalmente, todos estos minerales deben ser repuestos al organismo gracias a la alimentación, no obstante, debido a la pobreza de algunos suelos estos catalizadores pierden su actividad y crean un desequilibrio mineral en nuestro organismo, con una reducida o nula actuación del metabolismo celular. Esta carencia se traduce en una escasa regeneración celular (envejecimiento), aumento de fatiga y estrés. La mayor parte de los metales usuales, se encuentran en proporciones ponderales infinitesimales en el organismo humano. Incluso en vestigios, han sido denominados oligoelementos . Por todo ello, es importantísimo proporcionarle de nuevo al organismo aquellos minerales que necesita, y esta es la base de la LITOCOSMÉTICA. Los minerales restituyen la energía natural de la piel, su sistema de penetración por osmosis (un medio muy rico en sales hará que estas se trasladen hacia otro medio pobre en sales), facilita su asimilación o penetración en las cremas, aceites especiales, fangos, lodos, y demás productos de aplicación que los contienen. Sus propiedades son: · Aumentan la capacidad epidérmica y celular de mantener la hidratación. · Conservar la elasticidad y el tono cutáneo. · Atenuar y combatir las rugosidades y las arrugas. · Luchar contra los signos visibles del envejecimiento. · Neutralizar los radicales libres. · Contribuir a la eliminación de grasas corporales o celulitis. Un desequilibrio en proporciones exageradas o insuficientes producirá una alteración evidente en la piel, tanto como en el organismo con una de las muchas patologías que supone. La aplicación de tratamientos que suplan estos desequilibrios son muy beneficiosos sea cual sea su patología, se tratará con unos y otros minerales, y oligoelementos, siendo en casos de envejecimiento flacidez y acné donde sus resultados son más contundentes.