La piel de contorno de ojos


La piel de contorno de ojos

La piel del contorno de ojos es la más fina de nuestro cuerpo y, por tanto, está menos preparada para luchar contra el envejecimiento. El conjunto formado por la epidermis y dermis es diez veces más fino y la hipodermis es menos resistente. Son escasas también las glándulas sudoríparas y sebáceas y la película hidrolipídica es muy parca, de manera que es una zona desprotegida.

Esta región cutánea es más susceptible a determinadas patologías como: · Las Ojeras. Aparecen cuando la circulación linfática es deficiente pues se produce una acumulación de sangre en la zona que ocasiona una tonalidad que va de amarilla a negra. Para su tratamiento, lo más eficaz es disimularlas con cosméticos correctores y combatirlas con una crema de contorno de ojos que active la circulación de la zona, beber abundante agua y dormir siete u ocho horas diarias. · Las Bolsas. Las bolsas de los ojos son hinchazones de los párpados inferiores, pueden estar provocadas por el acúmulo de líquidos, por una presencia de grasa localizada o por un origen genético. · Las Arrugas Perioculares (patas de gallo). Son arrugas muy finas que nacen a ambos lados de los ojos en sentido horizontal, son secundarias a una etiología mixta y presentan un componente estático causado por factores exógenos (daño solar, gravedad, tabaco) y un componente dinámico producido por la contracción muscular, suelen aparecer a partir de los treinta años. · Tumoraciones Palpebrales. · Dermatitis Periocular. Es la inflamación de los párpados con hichazón de los bordes, perdiéndose su perfecta adaptación al globo ocular y alterándose el drenaje de las lágrimas. Consejos Generales: Las cremas serán nuestras mejores aliadas para el cuidado de esta parte del rostro, ya que contienen activos descongestionantes, correctores, hidratantes y revitalizantes, con los cuidados diarios adecuados de la piel pueden evitar la aparición de ojeras y bolsas retrasando la aparición de las arrugas.