Manos Cuidadas y Protegidas


Manos Cuidadas y Protegidas

Los huesos, músculos y las diferentes capas de la piel hacen de nuestras manos una estructura única y compleja, con un refinado mecanismo que les permite llevar a cabo diversas acciones y tareas. Conocer cómo son nuestras manos nos ayudará a combatir todas las agresiones a las que están expuestas.

EXPOSICIÓN A LAS AGRESIONES Las manos, al igual que el rostro, son la parte del cuerpo más expuesta a las agresiones del medio ambiente, tienen que soportar el ataque casi permanente de detergentes, jabones y agua, y convivir continuamente con roces diarios. Con la edad, las manos pierden elasticidad, disminuye la grasa hipodérmica, se relajan los tejidos y aparecen manchas oscuras. Para protegerlas y evitar su envejecimiento prematuro, son necesarios muchos cuidados y el uso perpetuo y seguido de cosméticos específicos. Numerosos estudios demuestran que las alteraciones de la zona más superficial de las manos se traducen en un estado de sequedad, descamación y enrojecimiento, atribuible a una disminución de la humedad cutánea. La hidratación del estrato córneo está supeditada esencialmente a dos factores: contenido hídrico e intercambio de agua entre el estrato y el medio ambiente. Pero tan importante como mantener una óptima hidratación es garantizar un perfecto equilibrio lipídico, es decir, que la piel secrete un lubricante natural, el sebo, el cual nos permitirá mantener la superficie de la piel suave y protegida (evitando la pérdida de agua). Este film de sebo puede ser dañado o eliminado más rápidamente de lo que se secreta debido al uso de detergentes y jabones agresivos. Cuando esto sucede, aparece la sequedad y la desprotección frente a los agentes externos, originando fisuras en la piel que facilitan el acceso a la misma de bacterias y hongos, produciendo incluso dermatitis. Por lo que, el practicar una perfecta higiene y garantizar una buena salud del estrato córneo (agua y lípidos) será la base para mantener joven y tersa la piel de las manos.