Diferencias entre Sauna y Baño de Vapor


Sauna seca

La terapia por el calor ofrecida en las zonas termales de los modernos centros wellness, se aplica en varias cabinas o estancias donde se ofrecen diferentes ambientes con distintos valores de temperatura y grado de humedad y que se agrupan bajo los nombres de sauna y baño de vapor.

La utilización del calor como elemento terapéutico se pierde en la noche de los tiempos y es raro encontrar un pueblo primitivo que no contara, entre sus costumbres, con la utilización de un sistema más o menos sofisticado para someter su cuerpo a un ambiente con temperatura superior a la normal y desencadenar, con ello, una serie de reacciones en su organismo que aumentaba el bienestar y la salud del individuo. El estudio de los diferentes sistemas de utilizar el calor como elemento terapéutico es muy extenso y abarca desde cubas, piletas, recipientes, spas o piscinas que contienen aguas a diferentes temperaturas y que constituyen las llamadas zonas de agua en los modernos centros de wellness, hasta cabinas o estancias que, calentadas por diferentes sistemas, ofrecen unos ambientes de temperatura y grado de humedad predeterminados en las zonas termales de los citados centros. Estas cabinas o estancias de las zonas termales se agrupan en dos grupos: las saunas, que presentan un ambiente caliente y seco; y los baños de vapor, con ambiente templado y húmedo. La sauna, también conocida como sauna seca o sauna finlandesa, ofrece un ambiente de 80-100ºC y 5-15% de humedad. Es la más conocida y utilizada de las cabinas existentes en la zona termal de un centro de wellness. La cabina de una sauna está construida con maderas especiales, normalmente el Abeto del Báltico y el Hemloch del Canadá. El baño de vapor, también llamado baño turco, hamman y erróneamente sauna húmeda, ofrece un ambiente de 45ºC y 100% de humedad. Es la segunda opción más utilizada en los centros de wellness después de la sauna.