Drenaje Linfático


Drenaje Linfático

Los efectos del drenaje linfático se observan en la piel, pues se eliminan toxinas y se activa la circulación. Al actuar sobre el sistema linfático se depura el organismo, pues se previene la retención de líquidos, un problema muy habitual que es consecuencia de la inactividad física.

Tanto los músculos como los órganos están recubiertos por un líquido denominado linfa. Este fluido contiene nutrientes, proteínas, hormonas y agua, que proceden de las células que hay en el cuerpo. El masaje conocido como drenaje linfático tiene la función de estimular este sistema disminuyendo la linfa de los músculos. Es una terapia bastante antigua, con la que se consiguen expulsar del organismo las sustancias tóxicas que el sedentarismo y la obesidad provocan. Está indicado especialmente para personas que padecen osteoporosis, artrosis u otro tipo de problema relacionado con la retención de líquidos y la mala circulación. La falta de actividad física tiene como consecuencia una disminución del bombeo muscular, de ahí la importancia del deporte y la actividad física, sobre todo en aquellas personas que presentan una mayor tendencia a padecer ciertas enfermedades del sistema linfático. Para las personas mayores, el drenaje linfático puede ser un tratamiento primordial, pues suelen sufrir más problemas circulatorios u otros trastornos como varices o artritis. En estética es un método muy empleado para rejuvenecer el rostro, además de ser un revulsivo importante contra el acné y la celulitis. Quienes deseen eliminar el estrés acumulado también pueden someterse al drenaje, ya que estimula el cuerpo de tal manera que las personas que asisten a estas sesiones se encuentran más saludables y vigorosas. Otro aspecto en el que influye el drenaje es en el adelgazamiento, pues puede actuar como complemento de apoyo en la pérdida de peso; se ha demostrado que quienes utilizan el tratamiento adelgazan con mayor facilidad.