Aprende a controlar el nerviosismo extremo


Aprende a controlar el nerviosismo extremo

Ponerse nervioso es algo que experimentamos todos en determinadas ocasiones cuando nuestro organismo, ante ciertos estímulos, considera que debemos estar alerta. El problema surge cuando se convierte en una constante y los nervios condicionan nuestro día a día. En estos casos es importante aprender a controlarlos.

En nuestra vida cotidiana, ante determinadas circunstancias, experimentamos algo que de forma popular se conoce como ponerse nervioso. Lo hacemos ante distintas situaciones: si tenemos que realizar un examen, antes de una entrevista de trabajo, cuando nos enfrentamos a una situación tensa o incómoda con otra persona, etc. A nivel psicológico nos sentimos inseguros, inquietos, estamos más irritables, ansiosos y miedosos. Este tipo de sensaciones produce un malestar general que puede variar en su intensidad dependiendo de la persona y de los estímulos que lo provocan y que puede influir con más o menor gravedad en su día a día. Consejos para manejar los nervios Si crees que no sabes controlar tus nervios, si el sentido del ridículo la inseguridad te dominan, puedes hacer una serie de cosas que te pueden ayudar a manejar tu nerviosismo. Siempre es posible trabajar con tu propio comportamiento y acabar dominando los nervios antes de que ellos te acaben dominando a ti. He aquí algunos consejos: · Relajación: cuando te enfrentes a una situación que te pone nervioso, ten en cuenta que la relajación es fundamental. La respiración es muy importante por lo que intenta respirar profundamente. Te sentirás más tenso, comprenderás que puedes tener el control de ti mismo y eso de calmará. · Ensayo: si te enfrentas a una situación en la que debes hablar en público, como una exposición o un examen oral, y no te sientes seguro de ti mismo, puedes practicar previamente delate del espejo. · Confianza: cuando estamos nerviosos la tendencia es de infravalorarnos, de considerarnos menos capaces. Confía en ti mismo. · Actitud positiva: enfrentarse a la vida con optimismo nos ayuda a alcanzar éxito y a afrontar el fracaso sin derrotismo ni autocompasión. Si te equivocas en algo, no te paralices, seguro que puedes rectificar. Y sobre todo, aprende de tus errores, celebra tus victorias y no te juzgues. · Hábitos saludables: el ejercicio ayuda a calmar los nervios y el estrés. En situaciones de estrés la dieta es fundamental, sobre todo para evitar incrementar el grado de ansiedad y nerviosismo. Evita tomar bebidas con cafeína y exceso de azúcar, pero toma mucha agua para hidratar el cuerpo y calmar los nervios. · Descanso: si descansas bien, te sentirás mas fresco, tendrás la mente más despejada.