La Cosmética Termal


Aceites Esenciales

Además de los peloides, arcillas y parafangos, la cosmética termal también incluye algas, aceites esenciales y aditivos para el baño.

LAS ALGAS Las algas aparecieron, como preparados cosméticos, en os años 70, en forma de polvos, extractos alcohólicos y baños. sin embargo, el uso cosmético de las mismas se remontan al siglo XIX, con la creación del primer centro talasoterápico de Roscoff (en la Bretaña francesa), donde ya, en esos tiempos, se presentaron sus altos contenidos en sales minerales, oligoelementos, aminoácidos y vitaminas (E, C y betacarotenos). Contraria y afortunadamente, en la actualidad se ha generalizado el uso de estos cosméticos, al poder disfrutarlos en cualquier cabina y no únicamente en centros de talasoterapia. Gracias a sus propiedades remineralizantes y estimulantes (tanto del metabolismo general como de la circulación periférica), en general, las algas se emplean para incrementar los intercambios de minerales y facilitar la eliminación de desechos y toxinas. LOS ACEITES ESENCIALES Otro de los componentes de la cosmética termal son los aceites esenciales. Estos se obtienen, extrayendo, de manera natural, distintas partes de plantas, a las que posteriormente, se les aplican procesos de destilación en corrientes de vapor, técnicas enfleurage, métodos por presión o separaciones con disolventes. Además, hoy en día, también se pueden encontrar aceites de origen sintético. Algunos ejemplos de los aceites esenciales más utilizados en estética termal son: albahaca, árbol de té, ciprés, enebro, espliego, geranio, hinojo, incienso, lavanda, limón, manzanilla, menta, neroli, palo de rosa, romero, Ylang Ylang, etc. En cuanto a su aplicación, generalmente los aceites esenciales se emplean en masajes, mezclados con aceites portadores (como son el aceite de avellana, el de aguacate o el de caléndula, entre otros), pero siempre sin introducir más de cuatro aceites en un mismo preparado. También se pueden agregar a cremas vehiculares, mascarillas o emplastos, o emplearlos para su vaporización, por medio de hervidores o quemadores de esencias. ADICTIVOS PARA EL BAÑO La suma de adictivos a los baños proporciona cualidades particulares que permiten adaptar y personalizar los tratamientos termales (según las alteraciones médicas y/o estéticas del cliente). Entre los aditivos, además de los puramente médicos, destacan los aceites esenciales, los fangos, los lodos y los extractos de plantas. Sin embargo, recientemente, se han introducido nuevos baños que presentan sustancias novedosas, dando origen a los baños de vino, cava, de chocolate, etc. Estas innovadoras modalidades han permitido desarrollar propuestas de tratamientos muy creativas, aunque todavía no demasiado conocidas por el público. Por ello, antes de decantarse por una, es recomendable consultar sus efectos sobre la piel.