Paraíso del Bienestar


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La llamada "sociedad del bienestar" en la que estamos sumergidos responde a un perfil de persona caracterizado por un cuidado hacia sí mismo mucho mayor que hace unos años. El estrés, los horarios y la rutina nos obligan a vivir, cada vez más, casi al límite de nuestras fuerzas, sin contar el desgaste psicológico que eso también supone, de ahí que de un tiempo a esta parte hayan proliferado diferentes fórmulas destinadas a proporcionar bienestar al individuo mentalizándolo de la necesidad de cuidarse y mimarse.

Spas, balnearios, centros de talasoterapia..., las propuestas son de lo más diversas y en todas ellas el agua juega un papel fundamental. Detrás de cada uno de estos espacios hay todo un mercado de profesionales especializados como médicos, proveedores de instalaciones, empresas gestoras, asociaciones, etc. que apuestan por promocionar los centros de salud y belleza como una atractiva propuesta, tanto en el ámbito doméstico como en el industrial. Los hoteles merecen una atención especial, ya que son uno de los elementos más influyentes en el llamado turismo de salud que está en auge. Saben que si quieren ganar clientes, han de contar entre sus instalaciones con aquellas destinadas al culto al cuerpo y a la belleza. En los últimos años ha habido una popularización del llamado fenómeno wellness, enmarcado en lo que se ha definido como la "sociedad del bienestar" nacida del interés hacia uno mismo. Nosotros somos los primeros que queremos vernos y sentirnos bien y somos conscientes de que con el actual ritmo que lleva la sociedad, los trastornos tanto en el ámbito de la salud como en el psicológico están a la orden del día, de ahí que tratemos de poner soluciones, por ejemplo, en forma de escapada a un balneario en la montaña o con la asistencia regular a un spa urbano cercano a casa. Las posibilidades que ofrecen todos estos espacios son muchas. Nada más llegar, se abre ante el sujeto todo un amplio abanico de propuestas, tanto de ocio como curativas, en sesiones individuales o colectivas, con fines estéticos o de salud, incluso con tratamientos personalizados hechos a la medida de las necesidades de cada persona. Al agua siempre se le han atribuido propiedades beneficiosas para la salud, por ello se han desarrollado estos centros que la utilizan, o bien para determinados fines terapéuticos, o bien por el mero placer de relajarse. Es importante saber distinguir entre las características de cada uno de ellos y hoy en día se debe hablar de balnearios o estaciones termales, spas o balnearios urbanos y centros de talasoterapia. Todos ellos conforman el llamado turismo termal o de salud, un producto -dado su constante crecimiento- a tener muy en cuenta dentro del turismo en general, la primera industria mundial. Spas: relax urbano. Los spas o balnearios urbanos integran el panorama de los centros de salud y belleza, un concepto que se está expandiendo a una velocidad vertiginosa paralela a la propia necesidad intrínseca de la sociedad. Spa significa salus per aquam, es decir, salud a través del agua, y para ello utilizan agua corriente. Es lo más parecido a querer disfrutar de las características de un balneario pero en la propia ciudad. De hecho, ha surgido a raíz de la necesidad imperiosa de poner freno al estrés y al ritmo tan acelerado que se vive hoy día y más en una gran urbe, con la ventaja de tenerlo cerca del trabajo o de casa, por lo que uno no necesita esperar al fin de semana para escaparse a estos lugares de relax, equilibrio y cuidados personales.